Frisson Sessions

Para explicar cómo nacen las Frisson Sessions, primero es necesario poner al espectador en contexto.


Jordi trabaja en Bite It Records. Homero pasa a menudo por la tienda. No solo les une la música —ambos son músicos— sino también la pasión por escuchar vinilos. En una de esas visitas, suena un disco y a Homero se le eriza la piel. Jordi lo mira y le dice:
“Acabas de sentir un frisson.”


Y le explica su significado: ese escalofrío que solo provoca la música cuando llega directo al alma.
Paralelamente, otro visitante habitual entra a Bite It para comprar vinilos: quiere abrir una cafetería jazz hi-fi en Barcelona, inspirada en los jazz kissa japoneses. Habla de un viaje a Japón, de un descubrimiento, y de una idea que empieza a tomar forma. Ese visitante es Arnau, el futuro propietario del Jaç Cafè, en la Avenida Diagonal.


Tiempo después, Jordi le cuenta a Homero la historia de los jazz kissa: espacios de escucha en silencio, donde la música es protagonista absoluta. Homero queda fascinado… y se queda pensando. A los días, vuelve a la tienda y le propone a Jordi:
—¿Y si unimos todo esto? El vinilo, la escucha atenta, el silencio… pero también un espacio para socializar, compartir y disfrutar.


Jordi le confiesa que hacía tiempo pensaba en algo parecido: una sesión en casa, escuchar un disco entero en silencio… y luego abrir el debate, la charla, la copa de vino.
Y ahí empieza todo.


La idea toma forma: presentar un disco, escucharlo en silencio y luego crear un ambiente social, acompañado de buen vino y productos locales de calidad.


Cuando Arnau vuelve a Bite It, comenta que en el Jaç Cafè están abiertos a hacer eventos. Jordi no lo duda: le habla del proyecto. Arnau les invita a reunirse en el local para hablarlo. Jordi y Homero ultiman los detalles… solo falta una cosa: el nombre.


Un día, en Bite It Records —cómo no— Homero pregunta:
—Tío, ¿cómo era esa palabra que me dijiste… cuando la música te pone la piel de gallina?
Jordi responde:
—Frisson.
—¡Eso! ¡Así se tiene que llamar!
Y así nacen las Frisson Sessions.
Porque el Jaç lo tiene todo: el espacio, el sonido, el espíritu, el producto local y la actitud. Se reúnen con Arnau una mañana y le presentan la propuesta. Él no solo lo entiende: lo siente. El acuerdo es instantáneo.Ahora sí. Las Frisson Sessions están vivas.


Y el frisson… te está esperando.

¿Cómo nacen las Frisson Sessions?

¿Qué son las Frisson Sessions?

Las Frisson Sessions son una experiencia auditiva única. No solo escuchamos música: la vivimos. Proponemos recuperar el ritual de poner un disco, escucharlo entero y dejarse llevar… sin móviles, sin interrupciones. Solo música.

¿Por qué frisson?

Hemos identificado tres tipos de público que conectan especialmente con las Frisson Sessions:

  1. Público general
    Personas que buscan una experiencia cultural y social diferente. En un mundo acelerado, dedicar 45 minutos a escuchar un disco en silencio se ha convertido en casi un desafío… y en un placer inesperado.

  2. Amantes de la música y músicos
    Aquellos que desean disfrutar un disco de referencia en un entorno adecuado, preparado especialmente para escucharlo como merece. Un espacio pensado para sentir cada detalle.

  3. Coleccionistas y audiófilos
    En cada sesión ofrecemos una escucha con equipo hi-fi de alta gama y con prensajes originales (EE.UU., Reino Unido o Japón), ya sea primera edición o reimpresiones con calidad de sonido excepcional. Lo que muchas veces no podemos tener en casa, aquí sí es posible.

¿Para quién son?

Porque buscamos ese momento en el que la música te despierta algo.
El instante en que se te eriza la piel.
Ese frisson.